1º ... un arte que tienda a la desespectacularización de sí mismo (o a su exceso último y total)
El vídeo que muestro a continuación es parte de una pieza de instalación que proyecté para AYERMAÑANA, muestra que celebraba el XX aniversario de la Facultad de Bellas Artes de Cuenca, de la cual yo forme parte durante 10 años de su historia.
La imagen del vídeo tiene algo del día de la marmota (ese gran ensayo fílmico, en cierto modo, claro está): un reloj que avanza acelerado hacia de las hora minutos, y de la imagen el espacio propicio para establecer una metáfora del tiempo que , en el caso que nos ocupa, muestra un mecanismo de desespectacularización del tiempo y del espacio al inscribir el uno en el otro "visualmente".
El espectador se aburre de ver constantemente lo mismo, aunque el movimiento sea acelerado y la imagen cambiante: lo es por lo mínimo y por lo mismo. No es, por tanto, para la expectativa de entretenimiento y desplazamiento de la realidad un objeto suficiente. La imagen moviente de este vídeo es nihilista. Hace del día, o de las horas que transcurran, tiempo yermo y espacio vacío.
